6 de enero de 2006

Una nueva adicción llamada Risk


Lo admito: no fumo, pero soy adicto al Risk. Sí, ese juego de mesa de toda la vida en el que hay que conquistar el mundo con nuestros ejércitos. Es un juego de estrategia, pero la suerte de los dados tiene también bastante que ver. Por no hablar de los pactos que se crean entre jugadores (máximo 6), a mi juicio la verdadera salsa de cada partida.
Partidas que pueden alargarse más de tres horas, en los casos más enrevesados, pero que también pueden finiquitarse en un santiamén, en contadas ocasiones.
Empezé jugando hace poco, hará cosa de un año, y con una frecuencia muy irregular. Sin embargo, últimamente, con otro grupo de amigos me he vuelto un asiduo de sus sesiones vespertinas. Y estoy más que contento de haber ganado en un par de ocasiones (la última ayer noche). Tengo entendido que también se puede jugar online, aunque al no ver a los jugadores siempre hay el riesgo de que alguien abandone la partida repentinamente (y de paso la mande al carajo). Aunque esto también puede ocurrir en el juego de mesa. Ayer mismo tuve mi primer aborto de juego, pero por razones justificadas: uno de los participantes estaba que se caía de sueño. Afortunadamente, no me iban nada bien las cosas en esa ocasión...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Señor: el Risk es una religión y, como tal, una adicción. Hay reyes del juego y reyes de la palabra que usan su encanto adulador o su fachada asesina para imponer acuerdoscontra natura, unos pactos que dejarían a los del Majestic en un trueque entre gitanos.
Por la boca muere el pez.
feliz año ingratos.

Anónimo dijo...

Pues si eres adicto al Risk, deberias probar a entrar a la comunidad más grande de hispano parlantes Riskeros. Muy buen rollo y grandes partidas, pruébalo y no podrás dejarlo jeje

http://www.competicionrisk.net