23 de enero de 2006

...y una de geishas


Tras disfrutar el sábado con la estupenda "Brokeback mountain", ayer domingo vi "Memorias de una geisha", película que esperaba con impaciencia desde hacía tiempo. Después de haber leído algunas críticas no demasiado entusiastas, iba preparado para lo peor. Pues bien, tras las dos horas y media de proyección, he salido más contento que unas pascuas. Estamos ante una superproducción hollywoodiense, donde no se ha reparado en gastos, y no olvidemos que la historia está basada en un bestseller. Conociendo estas premisas, creo que Rob Marshall ha hecho un trabajo más que digno (Spielberg estuvo a punto de dirigirla. Por cierto, hablando de este último, vi "Munich" el pasado miércoles en pase de prensa, y avanzo que es otra joya de este realizador, que merecerá en breve un post en este blog).
No deja de ser curioso que las tres protagonistas sean actrices chinas y no japonesas (las bellas Ziyi Zhang, Michelle Yeoh y Gong Li), hecho que ha traído no poca polémica, pero dejando de lado esta anécdota, hay que reconocer que este trío de damas no lo hace nada mal (especialmente jugoso es el papel de malvada que interpreta Gong Li). Aunque lo mejor del film son sin duda muchas de sus preciosistas imágenes, como la del baile de la geisha de ojos azules que interpreta Ziyi Zhang. En cuanto al argumento, no deja de ser una love story imposible, eso sí, con el preceptivo happy end. Además, las geishas son tratadas más como unas señoras cultas e instruidas, pasando muy por encima de lo que también son, es decir unas prostitutas de lujo (y a mucha honra). Aunque como bien se apunta en una frase, las geishas no eligen su destino... Y también tienen derecho a enamorarse.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

SEGURO QUE LO AÑORABA!!!!

http://www.youtube.com/w/%C9s-superfort?v=eTXo8VP4qu8&search=josmar

Hugo dijo...

No lo dude ni un instante...
Este you tube no deja de ser una fuente inagotable de grandes joyas

Anónimo dijo...

A propósito de Memorias de una geisha, película cuya sobriedad me ha sorprendido agradablemente, solo tengo algo que añadir: todos tenemos una Calabaza dentro.
Yo sigo en mis trece: Calabaza es Jar Jar Binks con kimono.

Hugo dijo...

Es usted un jarjarista confeso...
Y me alegro que le agradase Memorias... Así, me gusta, a contracorriente de la opinión generalizada de la crítica (que se la ha cargado muy injustamente, creo yo).