25 de diciembre de 2005

Sin City, mi película del 2005



En estas fechas tan proclives a hacer listas con lo mejor del año, no puedo resistirme a proclamar la película que más he ha gustado. Curiosamente, en su primer visionado, el pasado mes de junio en Bangkok, no me acabó de convencer. Las condiciones tampoco eran las más ideales, por otra parte. Tenía el famoso jet lag (acababa de llegar allí hacía un día, y hay siete horas de diferencia) y era una versión original subtitulada en tailandés, por lo que entre las inevitables cabezadas y el no poder entender todos los diálogos a la perfección, no salí demasiado contento del cine. Lo que es la primera historia (la de Mickey Rourke) no la pillé casi nada. Luego la cosa mejoró sustancialmente con las dos siguientes.
La segunda vez que la vi fue al cabo de un mes y medio, esta vez en Indonesia (en unas islas paradisíacas, para más señas, las Gilly Islands del norte de Lombok). Las condiciones tampoco eran las mejores, pues se trataba de una copia pirata que se proyectaba en la pantalla de un restaurante. De todos modos, al ya conocer un poco la historia, me gustó más que la primera vez. A la tercera va la vencida dicen. Y así fue, pues ya en Barcelona, la volví a ver, esta vez en castellano, para entender perfectamente toda la historia. Evidentemente, salí encantado del Club Capitol.
Ayer por la tarde completé mi cuarto visionado, tumbado en la cama de mi habitación (me hice con el pack oferta de la Fnac, en el que por 31 euros también te llevas los dos peliculones que son Kill Bill Vol. 1 y 2). Esta vez me puse la versión original con subtítulos en castellano, y fue la vez que más la disfruté. Poder escuchar esos diálogos tan particulares (muchos monólogos o pensamientos de los protagonistas) con su (aproximada) traducción al castellano fue sin duda lo mejor.
¿Por qué es mi película favorita? Por muchas cosas, empezando por los intérpretes (brillantes la mayoría de ellos: Bruce Willis, Mickey Rourke, Clive Owen, sin olvidarnos de secundarios como Rutger Hauer, Elijah Wood o Michael Madsen). Por todas las bellezas que aparecen (razón banal, lo admito. Gracias Jessica Alba, Rosario Dawson, Brittany Murphy, Devon Aoki y compañía... que por cierto también actúan de maravilla). Por su particular estética y diseño de producción (sensacional ese blanco y negro con toques de color, como en el cómic original). Por las historias, auténticos clichés del cine negro. Por el gore, que queda muy atenuado por el uso tan particular del color. Y eso que nunca había leído ningún cómic original. Porque en definitiva, Robert Rodriguez (director de culto para mí) ha conseguido una película distinta, muy alejada de todo lo que había hecho antes. Y la mejor noticia, sin duda, es que ya se está preparando una segunda parte de la que, esperemos, sea una nueva saga. Cómics al menos no faltan...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Me la dejarás?

Anónimo dijo...

Pensaba que ya había suficientes malas noticias para el 2006: los pisos suben, la pobreza no se soluciona, etc...
Encima quieren rodar la secuela de Sin City! Cuando todavía arrastramos las secuelas del primer truño de la saga. Por favor, hagan continuaciones de Match Point, de Una historia de violencia, de La Novia Cadáver, y dejen que nuestro cerebro olvide esos diálogos, esos "personajes"...
Si lo único bueno es Elijah Wood, saltarín y mordedor. E impertérrito al final.