23 de febrero de 2007

Teatro interactivo


No suelo ir demasiado al teatro, pero las dos últimas veces que lo he hecho, curiosamente me ha tocado participar de manera más o menos interactiva en la obra de turno. Me explico. Cuando fui a ver la horrorosa "Mòbil" de Sergi Belbel y dirigida por Lluís Pasqual, me tocó sentarme en la primera fila. A parte de tener que aguantar los molestos "leds" o lucecitas que servían de telón de fondo, hubo un momento en el que la actriz Marta Marco se me acercó y me entregó su móvil, ordenándome que lo sujetara y que grabara el larguísimo monólogo que largó. Afortunadamente, no tuve que levantarme de mi butaca, pero tuve que aguantar el maldito teléfono (que era de verdad) durante toda la escena...
Podría haber sido peor, porque siempre he odiado las típicas obras o shows donde exijen la colaboración (casi nunca voluntaria) del público...
Ayer mismo me pasó también algo curioso mientras veía "Plataforma", basada en la novela de Michel Houellebecq y dirigida por Calixto Bieito. En una escena del principio de esta larguísima y pesada obra, Boris Ruiz da un golpe de swing a una serie de guías de viaje, que a efectos del mismo van a caer al público destrozadas. Pues yo recibí unas cuantas de dichas hojas que pasaron a dos palmos de mi cabeza (esta vez me encontraba en la fila novena). Tras recoger algunas del suelo, doy fe que son de auténticas guías de viaje, una de Egipto y la otra de la isla griega de Tínos. Lo que no he aconseguido es averiguar si tales páginas pertenecen a la francesa "Guía del trotamundos" como mencionan en la obra. En la misma, hay otro momento en que el mismo Ruiz lanza al público una muñeca hinchable, que fue rodando de cabeza en cabeza hasta llegar al pasillo (en esta ocasión no tuve tanta suerte).
Lo mejor de "Plataforma" es la actuación de Juan Echanove, pasadísima a ratos. La novela es muy buena (la leí mientras me encontraba en Tailandia y Malasia), pero la adaptación teatral de la historia de este funcionario mediocre del ministerio de cultura francés en viaje de vacaciones a Tailandia, deja bastante que desear. Otro punto a favor es su puesta en escena, con un escenario giratorio en el que hay unas cabinas de peep show (con explícitas imágenes porno en las pantallas) y un larguísimo piano de cola. Pero a parte de esto, casi nada destacable. Y es que estar deseando mirar continuamente el reloj no es algo demasiado recomendable... Suspenso de nuevo, aunque no tan rotundo como el de "Mòbil"...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tras ver la obra pienso que es una pena que estropee un tema que puede dar mucho juego con tanta excentricidad que no aporta nada. Por si te interesa:

La Plataforma de Echanove