21 de julio de 2009

"Harry Potter y el misterio del príncipe" y "V.O.S."


La sexta entrega de Harry Potter ha recibido incomprensibles (a mi entender) malas críticas por parte de algunos fans de la saga. No es que me guste ir a contracorriente, pero este último capítulo lo considero infinitamente superior al aburridísimo episodio precedente... No he leído los libros, y obviamente ignoro cuales de las partes son inventadas, pero como película, "Harry Potter y el misterio del príncipe" es francamente entretenida.
Tampoco entiendo las críticas a la falta de ritmo. Todos los films de Potter son muy largos (tirando a dos horas y media), y el único que se me hizo pesado fue la quinta parte (y quizás también un poco la tercera). Mis favoritas en el ranking potteriano serían la cuarta y esta sexta.
La gracia de la saga es ver como los protagonistas van creciendo. Ya no son niños, sino adolescentes con sus consabidas hormonas. Aunque todo en un tono megalight, que nadie se lleve a espanto... La frase ridícula de la cinta es cuando Dumbledore le dice a Harry que se afeite, cuando éste no tiene ni un rastro de sombra folicular en su rostro...
El final resulta cuanto menos inquietante, con una terrorífica horda de zombis en una muy lúgubre caverna... Espero con ganas la última entrega, que estará dividida en dos largometrajes dada la extensión del libro.

Por otro lado, "V.O.S." de Cesc Gay, basada en la obra de teatro homónima de Carol López, no está mal. Sin haber visto la obra, que seguro que está muy bien (vi sin embargo "Germanes", que me encantó), tengo que decir que como película es correcta, pero bastante más inferior a sus excelentes films anteriores como "Ficció", "Krámpack" o "En la ciudad". Gay opta por adaptar la obra de una manera original: la acción acontecida forma parte en realidad del rodaje de un film. Pero éste resulta estar integrado dentro de lo narrado. Es difícil de explicar, pero el resultado descoloca bastante al inicio, aunque luego acabas acostumbrándote.
Los actores, los mismos de la versión teatral, están soberbios, eso sí.

"El club" y "El cor de la ciutat", dos despedidas que pesan


Las sobremesas de TV3 ya no volverán a ser lo mismo. Me explico.
El viernes pasado finalizó el magazine de tardes "El club", presentado y dirigido por Albert Om. Celebraban su programa número 1000, tras cinco temporadas en antena. Siempre he sido amante de cifras redondas, y me parece pues una buena despedida. Además, el programa se emitió excepcionalmente desde el Palau de la Música, y fue una gran fiesta. Los minutos finales, con una versión sui géneris de la canción de Jaume Sisa "Qualsevol nit por sortir el sol", rebautizada como "Qualsevol nit pot tornar el Club", ya daban pistas de lo que acontecerá en un futuro, esperemos que no demasiado lejano.
Y es que pondría la mano en el fuego que Om volverá, seguramente en otra franja horaria, con su mismo y excelente equipo. Las tardes de TV3 quedan huérfanas de uno de los magazines más frescos y entretenidos que se han hecho nunca. Frente a la inmundicie del resto de canales, era muy de agradecer lo que nos cocinaba Om y compañía. El que fue el sustituto de Julia Otero, que también se hizo con las tardes, a su manera, consiguió no solo hacer olvidar a esta gran profesional, sino incluso superarla. El mérito no es solo de él ni de su equipo, sino de todo un elenco de estupendos colaboradores, que ha ido variando a lo largo de los cinco años. Añoraré el Club.
Por otro lado, el culebrón nostrat, "El cor de la ciutat", también se despidió a lo grande el pasado domingo por la noche. Un capítulo doble (o triple) en el que se finiquitaron todos los cabos sueltos.Esta novena y última temporada empezó floja, pero enseguida se puso interesante, con un crimen accidental que se convirtió en el principal eje de suspense de la trama. La cosa se embrolló hasta extremos inverosímiles, pero el final ha sido purificador: todos los malos mueren, incluso los no tan malos... Ha habido dos villanos antológicos: Orpinell y Gerard. Este último, interpretado por Ferran Rañé, ya ha adquirido un puesto en el Olimpo de los megamalvados de los culebrones catalanes...
Lo mejor de todo, sin embargo, fue poder ver el avance de la próxima temporada, en los títulos de crédito finales. Vuelven muchos viejos conocidos como el joven Max (que parece un yonki total), o la familia de Narcís (el retrasado que es clavado al cantante de Coldplay), exiliada en Colombia. Sin embargo, El cor solo durará hasta estas navidades, cuando finalizará definitivamente. Penita pena...
Para saciar nuestro mono hasta después del verano, TV3 ha optado por ofrecernos "Històries del cor", una especie de montaje alternativo centrado en las principales familias de la teleserie. Ayer el capítulo 1, dedicado a los Peris, rememoró a velocidad de infarto las desgracias del David (en menos de media hora ya se había hecho skinhead, y al finalizar el episodio ya estaba en la cárcel...). Son pues píldoras concentradas del Cor, a base de tijera, que sirven como una buena metadona a la abstinencia... El problema será cuando se acabe definitivamente el tinglado...Auguro protestas y cabreos colosales...

17 de julio de 2009

"Brüno", "Paranoid Park" y "Paintball"


Triplete: tres películas en tres días.
Martes 14, 20h20, Boliche: "Brüno". La nueva comedia de Sacha Baron Cohen. Francamente, me la esperaba mejor. Su precedente, "Borat", es bastante más divertida, aunque no puedo negar que "Brüno" cuenta con algunos momentos memorables. Al menos es un film que va de menos a más. Empieza floja y se va creciendo. Es mucho más guarra, pero dudo mucho que la mayoría de entrevistas sean reales. Es cierto que la lió en un desfile de Agatha Ruiz de la Prada en Milán, pero las escenas finales huelen a falso por todos lados, así como muchas otras. Pese a todo, "Brüno" no deja de ser una crítica desaforada al mundo de la moda y del famoseo, descargando mala baba con los gays y el sexo en general (tremendas las escenas de Brüno, su novio pigmeo y la máquina consoladora, así como la fiesta de swingers...). Quién disfrutó con "Borat" seguramente reirá, el resto se la puede ahorrar. Aunque Sacha siga siendo enorme.

Miércoles 15, 18h20, Verdi Park: "Paranoid Park". Parece que Gus Van Sant le ha vuelto a coger el gusto al cine independiente. Desde la enorme "Elephant" (con la que tiene no pocos puntos en común), el director de Portland ha rehecho su carrera, gracias a films como estos o "Last days". "Paranoid Park" no es una cinta para todos los públicos. Se trata de cine de autor, nada comercial. O sea, los que no aguanten un ritmo pausado, en ocasiones casi onírico, largas secuencias sin diálogos (pero con un uso de la música magistral), que se hagan un favor y se abstengan de verla.
Un servidor, aunque tenga fama de ver solo bazofia comercial yankee, que también, no le hace ascos tampoco a ciertos directores como Van Sant. Éste se muestra totalmente fascinado con el universo adolescente, y prescinde de la narración cronológica para contar una historia que no tiene conclusión. Es lo de menos. Lo importante es el retrato de la solitud de un joven skater ante un terrible suceso. De la incomunicación existente en esta sociedad. Van Sant no juzga al protagonista, aunque por algunos de sus planos, parece que lo idolatre. Un aviso a navegantes: como solo la dan en el Verdi Park, y se ha estrenado con mucho retraso, quién quiera verla que no se cuelgue demasiado, porque no le auguro una larga estancia en la pantalla de Gracia...

Jueves 16, 21h30, Cinesa Diagonal Mar: "Paintball".
Quería ver esta peli por una de mis particulares intuiciones, y no me ha fallado el instinto. Pese a ser tan solo tres personas en la sala, que la dan en pocos cines y en una única sesión (o sea, que apuesto que saltará ya de la cartelera), "Paintball" es una notable y modesta cinta de terror. Es una producción de Filmax rodada aquí, dirigida por el debutante Daniel Benmayor y rodada con actores extranjeros. Pasa íntegramente en un bosque, por lo que se puede colar en norteamérica sin ningún problema. La trama es muy sencilla: unos jóvenes seleccionados para un campeonato de Paintball europeo descubren con horror que alguien les está cazando con balas reales. Y tienen que sobrevivir... Esta cinta tiene ciertos paralelismos con otra gran peli española, "El rey de la montaña", en la que Leonardo Sbaraglia era perseguido, sin entender porqué, por un francotirador en medio de un bosque. "Paintball" asisimismo puede también relacionarse con "Hostel" por una razón que no revelaré para no chafar la sorpresa. Durante toda la proyección te encuentras en tensión, hasta el no menos electrizante desenlace final. El único punto negativo es su nerviosa cámara, que marea bastante. Imagino que el uso de la steadycam sale por un ojo de la cara para tan modesto presupuesto, pero un poco más de "estabilidad" se hubiera agradecido. El resto, se disfruta tanto como una buena cinta de serie B del festival de Sitges.
Y esta tarde, la última de Harry Potter...

12 de julio de 2009

Metallica, el concierto del año


Se hicieron esperar, pero valió la pena. Vaya si valió la pena. Metallica encabezaron el cartel del festival Sonisphere, y arrasaron la Ciudad Condal delante de 40.000 metalheads (unos cuantos poco amantes del desodorante, por desgracia...).
Era la tercera vez que los veía (la primera fue en el Sant Jordi con el escenario circular de la gira de "Load", y la siguiente en el Doctor Music Day del Estadio Olímpico, hace 6 años) y sin duda esta última ha sido la mejor de todas (y eso que las anteriores también fueron increíbles). Pasaban veinte minutos de la medianoche, y los cuatro fantásticos se hacían esperar (fue el único concierto que empezó con retraso del festival). Pero las dos horas largas que duró su concierto fueron demoledoras. Con un sonido impecable, un repertorio plagado de viejos temas y una altísima motivación, Metallica arrolló nuevamente. Es una máquina de metal perfecta.
El setlist fue el siguiente:

• Fight Fire With Fire
• Creeping Death
• No Remorse
• Of Wolf And Man
• Fade To Black
• Broken, Beat And Scarred
• My Apocalypse
• Sad But True
• One
• All Nightmare Long
• The Day That Never Comes
• Master Of Puppets
• Blackened
• Nothing Else Matters
• Enter Sandman

• Stone Cold Crazy
• Phantom Lord
• Seek & Destroy

O sea, 3 temas de su debut "Kill'em all", 3 más de "Ride the lightning", 1 solo del "Master of puppets", 2 de "...And justice for all", 4 del "Black Album", ninguno de "Load", "Reload" y "St Anger", y finalmente 4 más de su último disco, el excelente "Death Magnetic".
Como veréis en el setlist quizás se echaron a faltar algunos clásicos como "For whom the bell tolls", "Battery" o "The thing that should not be", pero en líneas generales fue redondo. La sorpresa fue una muy metálica versión de Queen, "Stone Cold Crazy". Y el final, con un demoledor "Seek & destroy", fue antológico.
Hetfield explicó que el día antes se encontraba en silla de ruedas, con la espalda destrozada, y que gracias a un doctor que le hizo vudú pudo tocar ayer noche. Y se excusó por si se tenía que sentar (solo lo hizo, en un taburete, durante "Nothing else matters"). El bajista Robert Trujilllo volvió a demostrar que es una auténtcia máquina, y Kirk Hammet tampoco decepcionó con sus solos prodigiosos. El batería Lars Ulrich, también estuvo a la altura, aunque ya se le notan los años (al menos en la incipiente calvicie).
En definitiva, creo que de momento este será el concierto del año. Y veo muy difícil que alguien pueda superar semejante demostración de poderío encima de un escenario.
Basta decir que Metallica se estuvo despidiendo del público durante diez minutos, una vez finalizado el show. Algo que les honra, y que demuestra que se encuentra en un momento de forma inmejorable.
Respecto al resto de grupos que actuaron en el Sonisphere, pude ver a media tarde a Mastodon, que me gustaron aunque no me entusiasmaron (el sonido no era nada del otro mundo en el segundo escenario). A Lamb of God apenas los escuché desde lejos, en cambio sí que flipé con Down y el carisma de Phil Anselmo (ya les había visto el año pasado en su tremenda visita al Apolo). Además, el sol empezó a salir justo en su actuación, que fue nuevamente demoledora.
A Machine Head les vi un par de temas solo (estaba haciendo cola para comprar un bocadillo y bebidas), mientras que Slipknot hicieron un concierto brutal, pese a la baja de uno de sus percusionistas por tragedia familiar.
Respecto a la organización del festival, he de decir que esta fue mala: habían unas colas kilométricas para sacar tickets a media tarde, más colas demenciales en los stands de comida, y muy pocos lavabos (¿por qué no habían los típicos urinarios a la vista, clásicos de otros festivales del Fórum?). O sea, que cualquier valla o pared se convirtió en un improvisado mingitorio para el público masculino...
Al acabar el festival, sobre las dos y media de la noche, funcionaba el metro pero no el tranvía, y para evitar aglomeraciones decidí caminar hasta Glòries (todavía no me noto los pies)...
Próximo concierto, el martes 21 de julio: Madonna.

9 de julio de 2009

"Vosotros no sabéis", de Andrea Camilleri


He acabado de leer "Vosotros no sabéis", de Andrea Camilleri (editorial Salamandra), un muy recomendable ensayo sobre la detención del último capo de la mafia siciliana, Bernardo Provenzano, en abril de 2006.
El libro está estructurado en forma de diccionario, con entradas de casi todas las letras del alfabeto, que representan términos mafiosos. Camilleri se sirve de los "pizzini", los mensajes escritos a máquina que enviaba Provenzano a sus subordinados, y que pasaban de mano en mano de diferentes correos hasta llegar a su destinatario.
Queda patente el carácter templado del capo, que nunca ordena directamente sino más bien aconseja (aunque pobre aquel que opte por no hacerle caso...). Provenzano es un hombre profundamente religioso, y al contrario que su antecesor Toto Riina, conocido por sus terribles matanzas, es partidario de la estrategia de la "inmersión", es decir pasar completamente desapercibido durante unos años.
Tras 43 años desaparecido, la policía consiguió finalmente arrestarlo.
De lectura obligatoria para todos los interesados en la mafia, o para los seguidores de este gran escritor, creador del mítico personaje de ficción Inspector Montalbano.

En estos momentos estoy leyendo "La isla misteriosa" de Julio Verne, en un muy voluminoso ejemplar ilustrado que guardo para casa. Y para mis desplazamientos en metro empezaré "Calor", de Bill Buford, en el que el periodista norteamericano, autor del excelente "Entre los vándalos" (dónde convivió durante 8 años entre hooligans ingleses), se propone trabajar como pinche en el restaurante de un famoso chef italiano y relatar sus experiencias en la cocina. Creo que me gustará, pues soy bastante fan de los libros de este tipo, como los de Anthony Bourdain ("Confesiones de un chef").

A falta de pan..."Virtua Tennis 2009"


Tras dejarme explotar por Spanair durante dos semanas en el aeropuerto (globito azul atado a la cintura incluído), decidí darme una alegría y comprarme el "Virtua Tennis 2009". Este simulador arcade de Sega es simplemente entretenidísimo y muy fácil de manejar. Además de los partidos de exhibición, en los que podemos elegir entre hasta 20 tenistas de la élite mundial (hombres y mujeres), la principal baza del juego es el campeonato mundial, en el que creamos a nuestro propio jugador y tenemos que auparle hasta las primeras posiciones del ranking.
Por si esto no fuera suficiente, también se incluyen hasta 12 muy divertidos minijuegos que pondrán a prueba nuestra habilidades.
Hace años adquirí el "Top spin 2" para la X Box, un videojuego similar y también muy notable, pero esta última edición de "Virtua Tennis" es realmente una joya.

"Pagafantas", o el fracaso amoroso a través de tres animales


Memorizad estos animales: cobra, koala y lémur. Los tres tienen una importancia capital en "Pagafantas", excelente debut de Borja Cobeaga. Todos ellos representan una modalidad, a cual más odiosa, de estrepitoso fracaso amoroso.
No revelaré en qué consiste cada una (aunque a mí me ha caído más de una cobra), pero puedo confirmar que las risas están más que garantizadas.
Según la película, un pagafantas es aquel chico que está perdidamente enamorado de una chica, mientras que ésta le considera como su mejor amigo (y por consiguiente no para de ligar con otros machos alfa, para mortificación del primero).
"Pagafantas" es una de las comedias más frescas y recomendables de la actual cartelera, esperando que llegue el temible Sacha Baron Cohen con su estrafalario "Bruno"...

3 de julio de 2009

U2, segunda noche



Ayer repetí concierto de U2, esta vez situado en lo alto de la tercera gradería, justo detrás del escenario.
Como imaginaba, el repertorio varió poco, aunque en esta ocasión tocaron un par de temas interesantes: la muy antigua "Party girl" y "Electrical storm", que nunca habían tocado en directo. Sustituyeron "Angel of Harlem" por "Desire", no tocaron "In a little while", pero en los bises volvieron a interpretar "I'll go crazy if I don't get crazy tonight" en su versión clásica (antes la habían tocado en plan techno) para el rodaje de un videoclip. O sea, 24 canciones (2 más que el martes).
No conectaron con la Estación Espacial Internacional (mucho mejor, porque fue un coñazo), y Bono no se enfundó esta vez en la camiseta del Barça.
La visión desde mi localidad era buena (incluso daba un poco de vértigo), aunque los miembros del grupo apenas estuvieron tiempo mirando a nuestra grada.
Esta vez no fallaron en One, y el concierto pareció más fluido debido a haber menos interrupciones y parlamentos. Tampoco faltaron unas estrofas de "Billie Jean".
En definitiva, un concierto quizás un poco mejor, aunque ya sin el factor sorpresa o emocional del primero. Pese a todo, lo volví a disfrutar como el que más.

1 de julio de 2009

U2: el mejor espectáculo del mundo







Sin palabras estoy para describir lo que vi ayer. O, como diría Jesulín de Ubrique: IM-PRESIONANTE.
Era la cuarta vez que veía a los dublineses en mi ciudad (me perdí su "Vertigo tour" por hallarme en el extranjero), y sin ninguna duda éste ha sido su concierto más apabullante. En todos los sentidos: musical, espectacular, sentimental.
Quien pensara que estos cuarentones estaban acabados se equivocaba de largo. Simplemente, U2 se ha vuelto a superar.
Mucha culpa de ello lo tiene el alucinante escenario, ya conocido como "La garra" (o "el pulpo" para un saleroso sevillano). Permite que encontrándonos en medio de la pista del Camp Nou parezca que estemos casi tocando con el grupo. Y eso que no fui de los primeros fans que consiguieron entrar en su círculo interior... Dotado de unas pantallas circulares asombrosas, es simplemente un prodigio luminotécnico.
Mención aparte merece el sonido: impecable pese a su atronador volumen. Los gigantescos bafles, colgados de la parte superior de la estructura, seguro que no dejaron descansar a muchos vecinos...
El repertorio, también de nota. Con una lógica predominancia de su nuevo y excelente "No line on the horizon" (7 canciones: "Breathe", "No line on the horizon", "Get on your boots", "Magnificent", "Unknown caller", "I'll go crazy if I don't go crazy tonight" y "Moment of surrender"), clásicos ineludibles de "The Joshua tree" ("I still haven't found what I'm looking for", "Where the streets have no name" y "With or without you"), así como las también habituales "Pride (in the name of love)" o "Sunday bloody sunday" y "One". Y también alguna sorpresa: recuperon las antiguas "The unforgettable fire" y "MLK". No podía faltar tampoco un homenaje a Michael Jackson con algunas estrofas de "Man in the mirror" y "Don't stop till you get enough" tras dedicarle "Angel of Harlem". De sus hits más recientes, también tocaron "Beautiful day", "Walk on", "In a little while", "Vertigo" y "City of blinding lights". En la parte final, Bono se vistió con una chaqueta repleta de lásers rojos, y su micro se convirtió en una especie de volante/trapecio, con el que entonó "Ultraviolet". La década de los noventa fue la gran damnificada, con ningún tema del electrónico disco "Pop" ni de "Zooropa". Sin embargo, sí que hubo un sorprendente momento dance con una versión electrónica de "I'll go crazy...".
Tan solo hubo un momento de desconcierto en la interpretación de "One", en la que Bono o The Edge perdieron el tempo, y tuvieron que capear la cagada como pudieron.
No faltaron los mensajes pro-derechos humanos con la reivindicación de la líder birmana por la democracia Aung San Suu Kyi, que sigue con arresto domiciliario tras 14 años. Se repartieron unas caretas entre el público para que se las pusieran en el tema "Walk on". También se conectó en supuesto directo con la estación espacial (veremos si es exactamente igual mañana jueves) y se emitió un discurso de Desmond Tutu.
Bono se encontraba en plena forma, mientras que a The Edge se le veía un pelín serio o tenso. Mañana repetiré, pero desde grada, y contaré mis impresiones. Espero que el repertorio varíe un poco, aunque no creo que sea así. Desde aquí recomiendo que quién esté a tiempo de acudir, que lo haga, todavía quedan entradas.
Porque lo tengo claro, este va a ser el concierto del año. Y sino tiempo al tiempo...

Mención aparte merece la canallada que nos hizo nuestro impresentable ayuntamiento. Alargó el metro únicamente hasta la una de la madrugada, tiempo claramente insuficiente para dar abasto a los 90.000 espectadores allí presentes. Un servidor, tras patear hasta plaza de Sants porque la parada de Les Corts estaba colapsada, se encontró con que a la una y veinte ya no había más metro. Y para conseguir encontrar un taxi tuvo que caminar hasta Gran Vía con Rocafort (más de una hora desde el Camp Nou), porque la cola de personas en la estación de Sants era de miedo (y no había un solo taxi por los alrededores). Una nueva vergüenza para una ciudad que presume de encontrarse entre las mejores del mundo, y que a la postre resulta tener peores servicios que una del tercer mundo. Si uno no tiene vehículo propio (coche o moto), sencillamente está muerto. La lástima es que esto tampoco es nada nuevo...

26 de junio de 2009

Michael Jackson, DEP


Se fue uno de los grandes. Pese a sus múltiples excentricidades y supuestas acusaciones de pederastia, no se puede negar que musicalmente tuvo una importancia capital. Desde aquí mi respeto hacia el músico.

23 de junio de 2009

De concierto en concierto

Pese a la maldita crisis, no dejo de comprar entradas para conciertos y más conciertos. Y es que tengo auténtico pánico que se agoten, como me pasó con AC/DC (aunque finalmente conseguí asistir gracias a unos amigos), y no quiero que me vuelva a ocurrir.
Ahí va mi agenda de conciertos para los próximos meses (todos ellos con la entrada debidamente adquirida) en Barcelona:

- U2: 30 de junio (pista) y 2 de julio (tercera gradería)
- Festival Sonisphere (Metallica+Slipknot+Down+Machine Head+Mastodon...): 11 de julio
- Madonna: 21 de julio
- Coldplay: 4 de septiembre
- Raphael (no es broma): 19 de septiembre
- Green Day: 1 de octubre
- Rammstein: 12 de noviembre
- Depeche Mode: 20 de noviembre
- Franz Ferdinand: 5 de diciembre


- A U2 los he visto ya 3 veces (en todas sus visitas excepto la última)
- A Metallica les he visto ya 2, a Slipknot 2, a Down 1, el resto nada
- A Madonna la he visto una vez
- A Coldplay dos veces antes
- A Raphael nunca (¡qué ganas!)
- A Green Day una
- A Rammstein dos
- A Depeche dos
- A Franz Ferdinand dos

Lástima que NIN no pasen por Barna este verano. También me perderé Jane's Addiction en Bilbao, y aún espero que Faith No More se dignen a volver aquí...

Ya que no me compro casi CDs, al menos me gasto los dineros en música en vivo...

22 de junio de 2009

"¿Hacemos una porno?" y "Te quiero, tío", dos comedias simpáticas


La nueva comedia americana mola. Judd Apatow es uno de sus nombres destacados, pero también hay otros directores no tan conocidos como el guionista de "Zoolander" y "Los padres de ella", John Hamburg, director de la notable "Te quiero, tío". Nuevamente, nos encontramos con un treintañero como principal protagonista. Y en esta ocasión su punto de partida es bastante irreal: éste resulta no tener ningún colega íntimo, y visto que se casará en breve, tiene que buscar a alguien para hacer de testigo. Pero conoce a un tipo sin igual que le volverá a hacer sentir un "tío" en toda su extensión... Y que, de rebote, le distanciará de su prometida...
"Te quiero, tío" es una comedia para tíos. Muchos de los chistes no serán demasiado apreciados por las mujeres, porque retratan a la perfección lo que piensan y hacen los chicos cuando se encuentran a sus anchas sin ellas.
En fin, es una propuesta a tener en cuenta.
Por otro lado, la nueva película de Kevin Smith, "¿Hacemos una porno?" no es tan mala como la pintan. Tiene algunos gags memorables, y vale, acaba de manera un tanto sensiblera, pero es que Smith ya ha perdido su acidez de antaño. No obstante, es bastante cachonda y se deja ver. Sus protagonistas, Seth Rogen y Elisabeth Banks, están espléndidos. Por cierto, no abandonéis la sala en los créditos, porque hay unas hilarantes escenas que mejor no perderse...

13 de junio de 2009

Emocionante final de "Prison break"


Pensaba que ya había visto la conclusión de la serie "Prison break", que me dejó un tanto frío... Pues me equivocaba. Por suerte, mi hermana me comentó que había un capítulo doble extra, del que yo no tenía ni idea. Se titula "The final break" (cap- 23-24), y me parece que todavía no se ha emitido en Estados Unidos, pero ya se ha filtrado en internet.
No desvelaré nada de su argumento para no espoilear a los que todavía tienen pendiente de ver la cuarta y última temporada, pero sí que diré que es brillante. Supone una muy agradable conclusión a una serie que empezó de manera sobresaliente, y que poco a poco fue bajando de nivel. Este capítulo extra (que no se vende con el DVD oficial, pero que seguro que se comercializará por separado, para sacar más rendimiento) es una especie de retorno a los orígenes. Es trepidante, y se cierran de una vez por todas las incógnitas pendientes. De hecho, su punto de partida inicial podría haber servido para rodar una temporada más... Pero los productores no han querido tirar del hilo y seguir mareando la perdiz (especialmente a final de la cuarta temporada, la cosa no se aguantaba por ningún lado) y han realizado un conciso broche final, que devuelve el lustro perdido a esta gran serie. Imprescindible.

12 de junio de 2009

¡U2 por partida doble!


Lo he hecho. Me acabo de comprar una entrada para el segundo concierto que U2 hará en Barcelona el próximo 2 de julio. A través de un mail de la promotora Doctor Music me he enterado de que se han puesto a la venta nuevas entradas más baratas para el segundo concierto, tras haber instalado el enorme escenario, y no he querido desperdiciar la oportunidad.
La entrada es de tercera gradería, por detrás del escenario (mucho más cercana a él que si estuviese en el otro extremo) y tan solo me ha costado 34,5 euros, que para los tiempos que corren es una auténtica ganga (hoy mismo me he comprado también la de Rammstein del próximo noviembre en Badalona, que me ha costado 48...).
Aunque ya vaya al primer concierto de los dublineses el día 30 de junio (entrada de pista, a 62,5 euros), reconozco que me hace mucha ilusión verles una segunda vez, cosa que nunca he hecho en una misma gira. No creo que cambien demasiado el repertorio, a diferencia de grupos como Pearl Jam o el Boss, pero seguro que el espectáculo valdrá la pena ser vivido dos veces desde perspectivas diferentes. Prometo hacer una detallada crónica en este blog después de tan magnos eventos.

11 de junio de 2009

Va a ser la leche...


¿Qué tienen en común todos estos grandísimos grupos y artistas?

* 3 Doors Down
* A Perfect Circle
* AFI
* Arctic Monkeys
* Attack! Attack!
* Band Of Horses
* Beastie Boys
* Beck
* Billy Idol
* Billy Squier
* Blink-182
* Blur
* Bob Dylan
* Bon Jovi
* Brand New
* Bush
* Children Of Bodom
* Coldplay
* Darker My Love
* Darkest Hour
* David Bowie
* Deep Purple
* Dire Straits
* Duran Duran
* Eagles Of Death Metal
* Elliott Smith
* Elton John
* Face To Face
* Garbage
* Gorillaz
* Gov’t Mule
* Grand Funk Railroad
* Iggy Pop
* Iron Maiden
* Jeff Beck
* Jimmy Eat World
* John Mellencamp
* Johnny Cash
* Kaiser Chiefs
* King Crimson
* Kings Of Leon
* Kiss
* Love and Rockets
* Megadeth
* Mötley Crüe
* Muse
* My Morning Jacket
* Nirvana
* No Doubt
* Peter Frampton
* Public Enemy Featuring Zakk Wylde
* Queen & David Bowie
* Queens Of The Stone Age
* Rammstein
* Rose Hill Drive
* Rush
* Santana
* Scars On Broadway
* Screaming Trees
* Smashing Pumpkins
* Sonic Youth
* Spacehog
* Stevie Wonder
* Sublime
* Sunny Day Real Estate
* T. Rex
* The Bronx
* The Derek Trucks Band
* The Duke Spirit
* The Killers
* The Police
* The Raconteurs
* The Rolling Stones
* The Sword
* The White Stripes
* Thin Lizzy
* Thrice
* Tom Petty & The Heartbreakers
* TV On The Radio
* Vampire Weekend
* Weezer
* Wild Cherry
* Wolfmother

Pues nada más y nada menos que formar parte del "Guitar Hero 5"!!!!
Ya tengo claro cuál será el regalo que pediré a Papá Noel para las próximas navidades...

8 de junio de 2009

"Let The Dominoes Fall" de Rancid, uno de los discos del año


Rancid, uno de mis grupos favoritos, nos ha hecho esperar demasiado. Seis años son muchos, pero finalmente ya tenemos aquí su esperadísimo séptimo álbum de estudio, "Let The Dominoes Fall". Y la buena noticia es que la espera ha valido la pena. Vaya si la ha valido.
Este disco ya forma parte de mi Top 10 del 2009, y estoy seguro que quedará muy arriba... Respecto a su discografía, coincido con la opinión de Richard Royuela en Rockzone, diciendo que es uno de sus tres mejores elepés. Para mí está al nivel de los excelentes "Life Won't Wait" (1998) y de su predecesor "Indestructible" (2003). Y tiene en común con estos dos que es tan variado o más que ellos. De hecho, "Let The Dominoes Fall" es el disco más "suave" que ha hecho Rancid. Y esto no es malo. Además de sus himnos punk marca de la casa, encontramos nuevamente mucho ska, reggae y dub. Pero es que incluso en algunos temas aparecen banjos y acordeones, llegando a flirtear incluso con el country!
Alguno se preguntará si esta mezcla de estilos no es un tanto indigesta. En absoluto, porque lo que prima por encima de todo son las canciones (de nuevo es un álbum largo, hay 19, pero solo dura 45 minutos), todas ellas redondas.
Estamos tan solo ante una nueva faceta de Rancid, un poco más calmada pero igualmente festiva. De hecho, muchos temas me recuerdan al espíritu de experimentación de mis adorados Transplants, el desaparecido grupo paralelo de Tim Armstrong (en este blog ya escribí sobre su magnífico disco de debut).
Otra cosa a tener muy en cuenta es la edición especial en la que se vende: por tan solo 18,95 euros, viene acompañado de otro disco de versiones acústicas (un total de 12), así como de un DVD documental, de tres posters de doble cara y de cuatro púas del grupo! Casi nada...
Pero es que el disco acústico es también una joya absoluta. No se limita a recrear los temas con guitarras, sino que añade matices con banjos, acordeones... Algunas versiones superan incluso a las originales en este formato.
En esta ocasión no pondré a disposición de vosotros el álbum, porque es de esos discos que se han de comprar. Sería un pecado no hacerlo.

"Terminator Salvation": la deshonra de la saga


Menuda decepción me llevé ayer en el cine Urgel (de los pocos cines de barrio que quedan en pie, y recuerdo de tardes inolvidables de adolescencia con enormes películas), tras ver "Terminator Salvation", la cuarta, y espero que última parte de una saga tan buena.
Su director, McG, no sé si tiene toda la culpa del desaguisado que supone esta infumable cinta. Creo que el problema más grande es un guión lamentable, una historia en absoluto trepidante como sus tres antecesoras (sí, incluso la tercera, que tenía un encantador aire de serie B).
Aquí todo pasa en el futuro, y John Connor, el líder de la resistencia es Christian Bale con cara de palo, o de duro. Nada más. Apenas hay persecuciones marca de la casa, y solo tiene interés un nuevo modelo de robot, que acaba siendo más que previsible...
Un desastre, vamos. Incluso la modesta serie de televisión que se hizo de esta saga tenía más gracia.
Tan solo hubo un momento en que un servidor hizo una mueca de complicidad: cuando suena por unos segundos el "You Could Be Mine" de Guns N' Roses, en claro homenaje a Terminator 2. El resto, la nada más absoluta...

La resurrección de Marilyn Manson


No es que estuviese muerto, pero hay que reconocer que la fama de Marilyn Manson (en realidad Brian Warner) ya no es la que era. El tipo digamos que lleva ya un tiempo en horas bajas, en lo que a popularidad se refiere. Musicalmente, su anterior álbum "Eat Me, Drink Me" (2007), supuso un giro en su trayectoria, alejándose de su clásico sonido industrial. Pese a esta voluntad de cambio, no puede considerarse un éxito, y el disco no pasó de lo correcto.
Sin embargo con su su flamante nuevo elepé, "The High End of Low", el reverendo sí que ha conseguido algo muy bueno, a la vez que diferente y excitante. De hecho, al contrario de lo que él mismo había anunciado (diciendo que sería el disco más duro que había hecho nunca), éste es el álbum más variado y más tranquilo de su discografía. Y también uno de los mejores, junto a los excelentes "Antichrist Superstar" (1996) y "Holy Wood" (2000). Y seguramente la clave de su calidad y de su frescura está en el retorno de Twiggy Ramirez a la banda, esta vez como guitarrista. Tras partir peras con Tim Skold (co-compositor del disco anterior), Manson se ha reconciliado con Ramirez, algo que a todas luces se revela una grandísima idea.
"The High End Of Low" es largo, cuenta con 15 temas (más un bonus track que es un anecdótico remix), pero apenas hay paja en ellos.
Podemos encontrar grandísimos temas como "Four Rusted Horses", con unas sorprendentes guitarras acústicas, así como la bonita balada, también acústica, "Running To The Edge Of The World". Otro de los temazos es "I Want To Kill You Like They Do In The Movies", que dura la friolera de nueve minutos y es de lo mejor que ha compuesto nunca (más parecido que nunca a NIN, por cierto). Otra agradable sorpresa es el glam bailable de "WOW", o incluso el ¡pop! de "Unkillable Monster".
En definitiva, éste es un disco tan redondo como sorprendente, y que denota que a Manson todavía le queda mucha cuerda. Aunque ya no dé miedo encima de los escenarios, al menos es capaz de seguir haciendo música excelente.

ALUCINA CON EL NUEVO ÁLBUM DEL REVERENDO

2 de junio de 2009

"Radio encubierta" y "Notorious", dos notables films musicales


Este pasado fin de semana, a parte de acudir al Primavera Sound, he disfrutado de dos películas musicales notables.
El viernes por la tarde me dejé caer por el Verdi Park para ver "Notorious", un biopic del orondo rapero Notorious B.I.G. que fue asesinado a tiros hace doce años cuando tan solo contaba con 24. No sabía nada de éste, y me gustó descubrir su adolescencia en Brooklyn trapicheando con droga (pasajes que me recordaron a la grandísima serie "The Wire"), así como su ascenso al olimpo del rap (aunque solo llegara a grabar dos álbums), sus relaciones sentimentales con la cantante Faith Evans y la rapera Lil' Kim, las amenazas de muerte de los raperos de la costa Oeste y el asesinato de su rival Tupac Shakur seis meses antes del suyo.
Con un protagonista que es calcado a Biggie, el único pero que se le puede hacer a este film es que no hayan subtitulado las letras de las canciones, vitales para entender la historia. En este sentido, un suspenso rotundo para los encargados de su distribución.
Por otro lado, ayer disfruté como un enano en el Renoir Floridablanca de "Radio encubierta" (titulada originalmente "The boat that rocked", o "El barco que rockeaba"), una comedia británica sobre una radio pirata que emite rock and roll a mediados de los sesenta desde un barco, intentando evitar la prohibición del gobierno. Sus estrafalarios DJ's permiten una serie de gags memorables, y la banda sonora no tiene desperdicio. Es sin duda el film de referencia actual para todo aquel que ame el rock and roll.

Mi Primavera Sound'09

En esta ocasión tan solo acudí el sábado 30. No estaba acreditado, y básicamente me interesaban Neil Young, al que no había visto nunca, y The Jayhawks (estos sí, unas cuantas veces). Pero la gran sorpresa de la jornada fue para mí el rapero Ghostface Killah, de Wu-Tang Clan. En tan solo tres cuartos de hora y a base de hitazos consiguió poner patas arriba el escenario Pitchfork. Yo mismo me sorprendo de mi vena hiphopera, seguramente avivada por el reciente visionado del excelente biopic de Notorious B.I.G. (del que hablaré en el siguiente post).
Y es que como muy bien me comentó el experto en la materia David Broc, un concierto de rap nunca es fiable, pero en este caso me la jugué y acerté de pleno. No lamento haberme perdido media actuación de Sonic Youth para babear, al lado de dos miembros de Dead Meadow, del enorme show de Ghostface.
Volviendo a la normalidad, disfruté con los Jayhawks y su repertorio plagado de éxitos, aunque su habitat natural no son los festivales. La hora, a las 7 de la tarde, tampoco ayudó a crear el mejor ambiente para sus preciosas melodías. Digamos que estuvieron bien, pero que he visto bolos suyos mucho mejores (aquellos de la gloriosa gira del Mondo Sonoro, entre otros).
El esperado Neil Young se retrasó un cuarto de hora, y no tocó las dos horas y media que había prometido (de hecho, no llegó ni a la hora y tres cuartos). Me encontraba situado a la izquierda de la mesa de sonido y el sonido inicial era espantosamente malo. Un bajo completamente saturado, una batería inaudible... Afortunadamente, el estropicio se fue arreglando y la actuación fue de menos a más. Seguramente la habría disfrutado más de encontrarme más próximo al escenario. El repertorio eran todo clásicos, y únicamente tocó un tema de su nuevo álbum. Al final convenció a todo el mundo.
Tras éste, contemplé un par de temas de Deerhunter y me dirigí a Ghostface.
De Sonic Youth vi la mitad final, desde la hierba pues las horas empezaban a pesar. No es que me apasionen, pero esta actuación se me hizo menos pesada que la de hace un par de años.
De allí me dirigí al lejano escenario Ray-Ban Vice para ver a los garajeros Black Lips, pero me agobié enseguida y acabé viendo a otro rapero, El-P. Esta vez no disfruté tanto, se notaba el nivel notablemente inferior al primero...
Y acabé bailando hasta las cinco con el indie-rock de DJ Coco.
De regreso, el tranvía se estropeó a las puertas del Fórum, y tuve que pillar el metro, por lo que tardé una hora en llegar a casa. Nada nuevo bajo el sol, siempre he sostenido que esta ciudad "tan moderna" no se merece el transporte público tercermundista con el que cuenta...

28 de mayo de 2009

El chiste del día


Dicen que a los jugadores del Barça les van a retirar el carnet de conducir.
¿Sabéis por qué?
Porque llevan tres copas de más. ¡¡¡FORÇA BARÇA!!!

Tricampeones: ave Barça!!!!!!!!!!


Una temporada histórica. Gracias Pep. Gracias chicos. Sois los mejores

26 de mayo de 2009

Quinquis del 80

Ayer estuve en la inauguración de esta exposición del CCCB. Mucha gente moderniki, alguna vieja gloria de esas pelis de los ochenta, y mucha nostalgia con las máquinas recreativas...








21 de mayo de 2009

Finales de temporada de "Lost", "Prison Break", "24", "Mujeres desesperadas" y "Me llamo Earl"

Durante la pasada semana han finalizado (en Estados Unidos) varias de mis series favoritas. Ahí va mi valoración de sus últimos capítulos (descargados de internet, por descontado).

Lost (5ª temporada):
Como muchísima gente, soy fan acérrimo de esta serie, que considero una de las mejores de la televisión actual, sino la mejor. Sin embargo he de decir que esta quinta temporada me ha gustado menos que la anterior. La razón, muy sencilla: el viraje total hacia la ciencia-ficción y los viajes en el tiempo, que complican la ya de por sí enrevesada trama hasta cotas insospechadas.
Por si fuera poco, el episodio final vuelve a abrir más incognitas, sin resolver nada, un clásico de la serie... Pero al césar lo que es del césar, y también hay que reconocer que los últimos 85 minutos fueron trepidantes, y se plantean grandes interrogantes de cara al próximo mes de enero, que es cuando se iniciará la sexta y última temporada de esta enorme serie. La espera se nos hará eterna...

Prison Break (4ª temporada):
Ésta ha sido la última temporada de una notable serie que no debería haberse prolongado más de dos años. La primera temporada fue excelente, la mejor a años luz del resto. La segunda, sin llegar al nivel de su predecesora, también puede calificarse de trepidante. Sin embargo, las cosas empezaron a torcerse en la tercera, a todas luces muy poco creíble. Vamos, que parecía de serie B, o incluso Z... Y es que esa cárcel panameña de cartón piedra no colaba por ningún lado...
La cuarta, sin embargo, empezó muy bien. Con una trama inteligente, sus primeros quince episodios me encantaron. Suponían un nuevo soplo de aire fresco a una serie que parecía condenada a la mediocridad. Pero a partir del parón de tres meses a principios de este año, los últimos siete capítulos han supuesto una nueva decepción. Situaciones enrevesadas y muy poco creíbles, que se hacían francamente pesadas y redundantes, una pena. Incluso el episodio final resulta flojo, con una resolución tan rápida como chapucera. Eso sí, los últimos 10 minutos molan e incluso emocionan. No obstante, repito que es una serie que no debería haberse prolongado tanto.

24 (7ª temporada):
Esta temporada se podría calificar como la resurrección de esta grandísima serie, que pasó por su momento más bajo en su anterior temporada. La fórmula se empezaba a agotar, y parece que la huelga de guionistas del año pasado sirvió para que estos se plantearan un muy necesario cambio de aires. Para empezar, la acción se traslada de Los Ángeles a Washington. La CTU (o UAT, Unidad Anti Terrorista) ha sido desmantelada y Jack Bauer se encuentra siendo juzgado por torturas...
Como ya comenté en un post anterior, los malos en esta ocasión no son los trillados islamitas o rusos independentistas, sino otros mucho más acordes con los tiempos que corren... Y no puedo decir más. Además, la serie plantea por primera vez debates morales sobre la tortura. En muchísimas ocasiones se alude a esto (ya sabemos que Bauer siempre opta por el método expeditivo...) y a los derechos de los detenidos. Tenemos asimismo una nueva presidenta, que recuerda a Hillary Clinton (curioso: si David Palmer, el presidente negro de las primeras temporadas se avanzó a Obama, ¿será esta nueva presidenta un adelanto de lo que vendrá?) y que tendrá que tomar decisiones a menudo imposibles, algo típico de los inicios de esta serie. Ya dije también en su momento que las temporadas impares de "24" han sido siempre las mejores (la primera, tercera y quinta se encuentran entre mis preferidas), y esta séptima no es una excepción. Además, Jack Bauer sufrirá mucho más que lo habitual... Y volverán viejos conocidos... Lo dicho, una auténtica delicia. La próxima temporada tendrá lugar en la gran manzana, veremos como se las apaña el tito Jack en Nueva York...

Mujeres desesperadas (5ª temporada):
Esta enorme serie no decae, y temporada a temporada se va superando, o al menos no mengua su óptima calidad. Siempre he preferido sus tramas costumbristas y familiares a la subtrama de intriga negra presente en cada temporada, pero en esta ocasión ésta se hace mucho más digerible que las de las primeras. Además, el salto temporal de cinco años hacia delante también proporciona nuevas y jugosas situaciones. Lo mejor de todo, es que parece que tiene vida para largo. En su episodio final ya se apuntan algunas nuevas líneas que preocuparán a sus atractivas protagonistas en próximas entregas. De nuevo, para quitarse el sombrero.

Me llamo Earl (4ª temporada):
Este es el típico ejemplo de serie venida a menos, como Prison Break. Sus dos primeras temporadas fueron excelentes, pero a partir de la tercera los guionistas empezaron a buscar nuevas ideas y fórmulas, que no les salieron demasiado bien... Esta cuarta temporada es irregular. Hay episodios muy buenos y originales, y otros bastante flojos. El episodio final es de estos últimos. Una lástima, pero esperemos que enderece el rumbo. O sino, que abandone para siempre...

18 de mayo de 2009

The Black Crowes, Mike Farris y Eli "Paperboy" Reed, lo mejor del Azkena

Y por este orden. Tuve la suerte de asistir a la segunda jornada del Azkena Rock Festival de Vitoria, el pasado viernes, acompañado de Mr. Brown Blind Leppard y de JJ. Volamos a Bilbao a primera hora de la mañana (llegué un poco tarde al aeropuerto por culpa del lamentable metro de Barcelona, que se detuvo 10 minutos en Glòries) y junto a X LL. conducimos hasta la preciosa Vitoria (que no conocía). Gracias a los consejos de mi colega Joche (¡que grande eres!) comimos en los mejores restaurantes de pinchos de la ciudad.
Nada más llegar, dejamos las bolsas en el hotel y nos dirigimos a la céntrica plaza de la Virgen Blanca, para escuchar a un Eli "Paperboy" Reed pletórico en solitario (horas más tarde le veríamos con banda). Pero antes nos metimos entre pecho y espalda unos pinchos soberbios en el Sagartoki:

Tras el conciertón de Eli, que acabó en camiseta (posteriormente actuaría de riguroso traje) nos dirigimos hacia el recinto del Azkena, vecino al estadio de Mendizorroza. Hacía un sol de justicia, y a nuestro regreso a Barcelona todos teníamos la cara quemada. Nos perdimos Howlin Rain porque tocaron con 15 minutos de antelación, pero disfrutamos del folk-rock desmelenado de los canadiensesElliott Brood, que un servidor y Mr. Brown ya habíamos degustado hacía meses en el Rock Sound barcelonés (en una actuación tan gloriosa como poco concurrida que ya reseñé en este blog). La verdad es que los de Toronto ganan enteros en espacios más reducidos, pero igualmente ofrecieron un muy buen show.
Tras estos, me perdí la actuación de Dr. Dog porque me quedé roque en la hierba haciendo una muy necesitada siesta... Quizás Mr. Brown pueda dar detalles sobre el bolo. Tan solo decir que el sonido del primer y único tema que vi de ellos estaba altísimo y resultaba muy molesto.
Tampoco asistimos al blues rock clásico de The Fabulous Thunderbirds, pues estuvimos mirando el merchandising de las diversas casetas y probando el guitar hero (un servidor a la batería, Mr. Brown al bajo y JJ a la guitarra). Nos costó lo nuestro empezar con la intro de "Pretty vacant", pero una vez superados estos momentos, Mr. Brown demostró una actitud tan marcada como la de Sid Vicious, je je...

A las 19h15 sí que nos postramos ante Eli "Paperboy" Reed y sus True Loves. Y alucinamos de verdad ante su tremendo bolo. Este joven norteamericano de tan solo 24 tacos es un animal de escenario. Su incendiario soul, que bebe de los clásicos, fue como una medicina balsámica para el numeroso público que se apretujaba delante de él. Como un predicador incansable, fue desgranando apasionadamente los temas de su excelente debut, "Roll with you", uno de los discos del año pasado. Realmente increíble.
Sin duda, y junto a los Black Crowes y Mike Farris, fue el gran triunfador del festival.

Tras Eli, pasamos de ver a los punkarras UK Subs (que sustituían a Bad Brains) y aprovechamos para cenar un miserable kebab (lo peor del Azkena: la comida). Tampoco vimos a los veteranos The Zombies.
Pasadas las diez de la noche, nos situamos en el escenario principal para escuchar a Soul Asylum. Hicimos comentarios jocosos sobre su inmenso batería, un negro que debía pesar más de 150 kilos (no es broma), e incluso dudamos si era su antiguo bataca, Sterling Campbell (también de color y que había sido novio de Marta Sánchez, ahí donde lo veis). Pues no, se llamaba Michael Nosequé... A mí Soul Asylum me gustaron, pero en general las opiniones no fueron demasiado favorables. Su power pop se deja escuchar, pero es verdad que tampoco son la repera. Correctos sí. Su líder Dave Pirner me recuerda físicamente a un cruce entre Kevin Bacon y Axl Rose.
Y finalmente lo que todos los presentes esperábamos con ansia. The Black Crowes atacaron con "Sting me" pasada la medianoche. Fue un show de un par de horas con un sorprendente setlist, muy centrado en sus dos primeros elepés. El sonido fue inmejorable, y los nuevos músicos (guitarra, bajista y teclista) superaron todas las expectativas: son unas auténticas fieras. Hubo pues momentos para grandes clásicos, pero también mucho margen para el jam y los pasajes instrumentales, que en ningún momento se hicieron pesados. Su líder Chris Robinson , más hippy que nunca (barbas, melenas, camisa india), estuvo también a la altura, como siempre. Tras el soberbio espectáculo nos volvimos reventados y felices al hotel.

El sábado al mediodía dimos un paseo por el centro, precioso, y disfrutamos como enanos de otro grandísimo artista: Mike Farris y su no menos brillante banda, The Roseland Rhythm. Con un sol y un calor de justicia, su actuación en la plaza de la Virgen Blanca fue una lección de contagioso y luminoso soul. El tercer y rotundo vencedor de este Azkena. I'll be back...


Por cierto, a nuestro regreso coincidimos en el avión con los jugadores del Athletic de Bilbao, que jugaban contra el Español al día siguiente. Es increíble la de banderas de ese equipo que vimos en los pisos de su ciudad. Y también tuve el placer de conocer personalmente a San Freebird, cuyo blog musical recomiendo con fervor rockero.

Gran final para "Scrubs"


Hace unos días vi el último capítulo de la octava temporada de "Scrubs", una comedia de médicos protagonizada por Zach Braff. En principio era también el final de la serie, aunque corren todo tipo de rumores de que podría continuar sin su carismático actor y sin su creador Bill Lawrence. Pero eso ya no sería "Scrubs".
En alguna ocasión ya hablé en este blog de esta gran serie, que comenzó muy bien, pero que también sufrió una clara erosión a lo largo de sus temporadas. Esta última supone sin embargo una grata sorpresa. Sobre todo después del infame final de la séptima, dirigido por el propio Braff, y que recreaba de manera horrenda "La princesa prometida".
La serie, que se emitía en la NBC, parecía condenada a desaparecer al término de su séptimo año, pero la ABC se hizo con ella y le devolvió la vida. En esta última y gloriosa temporada se vuelven a los guiones inteligentes, se profundiza en los secundarios cómicos e incluso se presentan nuevos y jóvenes doctores. Hay episodio memorables, como el de la boda del conserje en las Bahamas, o el mismo capítulo final, que me guardaré de revelar, pero que emociona de verdad.
Se me hará raro no disfrutar más con las cafradas de J.D. Dorian, el doctor más afeminado e infantil que pueda existir, o de su superior, el inefable Doctor Cox.
Para quien no la conozca todavía, "Scrubs" merece toda la atención del mundo.

13 de mayo de 2009

Cómo salir del laberinto de Horta (homenaje a Kubrick)

Ayer al mediodía visité el parque del laberinto de Horta. Tenía un objetivo en mente y lo conseguí a la segunda. Mi reto era grabar con mi cámara digital mi entrada y salida de dicho laberinto, en un solo plano. Disponía para ello de 15 minutos (el máximo que permite mi cámara Lumix para grabar vídeos). La primera vez me lié, y encima cuando llevaba 12 minutos me quedé sin batería.
Precavido que es uno, siempre llevo conmigo una segunda batería para estos casos... De todas maneras, no lo hubiese conseguido en el tiempo máximo. Al final tuve que salir por la misma puerta por la que había entrado (cuando quería encontrar la segunda).
Pero después empecé por la otra puerta, y en menos de 5 minutos conseguí salir por la primera. Pido paciencia y que veáis el vídeo entero.
Lo del homenaje a Kubrick es, lógicamente, por "El resplandor", a la que he copiado modestamente su terrorífico final. También me recuerda un poco a algún videojuego clásico como "Doom" o "Quake", sólo que sin monstruos y sin armas...
Pese a que se nota que no dispongo de steadycam precisamente, creo que me ha quedado bastante apañado...